evaluación y rehabilitación energética de edificios

La rehabilitación energética de un edificio consiste en llevar a cabo una serie de obras de mejora en distintos elementos del mismo (fachadas, cubiertas, instalaciones) con las que se siempre se logra:

1) Un importante ahorro económico. Mejorando el aislamiento térmico de la envolvente del inmueble (fachadas, capinterías, cubiertas, etc) y optimizando el rendimiento de las instalaciones de climatización y agua caliente (calderas, emisores, apoyo de energía solar, aires acondicionados, etc) se logran alcanzar reducciones en el consumo de combustibles de hasta el ochenta por ciento. El ahorro en la factura energética es tan elevado que las obras se amortizan antes diez años, sin considerar posibles ayudas públicas

2) Un máximo confort de los propietarios. Un edificio correctamente aislado ofrece de manera inmediata un incremento de confort considerable, tanto en verano como en invierno, a las personas que lo habitan

3) Una menor contaminación. Las emisiones de CO2 descienden de manera proporcional al descenso del consumo de energía utilizada para calentar o enfriar el edificio. Se ahorra dinero, se evitan sanciones futuras y se contamina menos

4) Una revalorización automática del inmueble. Un edificio correctamente mantenido y aislado, con consumos muy bajos de energía, tiene un valor muy superior a cualquier otro en el mercado

5) Una financiación a la medida de cualquier propietario. Las obras de mejora necesarias para ahorrar energía se pagan con el dinero que se ahorra en la factura energética.

El punto más interesante y menos conocido por los propietarios de inmuebles es éste último: la rehabilitación energética es una actuación sobre el inmueble que, al contrario del resto de obras, genera unos ahorros tan elevados en el consumo de energía que permiten que la inversión se amortice en un período de tiempo medio de unos diez años. El estudio de evaluación incluye un informe económico que se hace con carácter previo a la decisión por parte del cliente de acometer las obras. Estando siempre garantizado ese importante ahorro, los resultados del cálculo del período de amortización dependerán de las obras a realizar para lograrlo.

El proceso que se sigue para realizar y financiar una rehabilitación energética es el siguiente:

1) Se evalúan las condiciones energéticas del edificio, estudiando tanto las características de su "piel" (fachadas, carpinterías, cubiertas, soleras, etc) como de sus instalaciones (calderas, bombas de calor-frío, emisores, producción de agua caliente, acumuladores, sistema de iluminación, etc) para saber qué elementos son los que provocan las pérdidas económicas, proponiendo y valorando soluciones para todos ellos.

2) Tomando como base los resultados de la evaluación, se calcula el ahorro económico que generará su optimización y el coste de la obra que será necesaria para lograrlo (aislamientos, cambios de carpinterías, mejora o sustitución de calderas u otras instalaciones, instalación de sistemas de energías renovables para apoyo de las existentes, etc)

3) Se consideran, así mismo, las ayudas públicas vigentes (actualmente, alrededor del treinta por ciento del coste de la inversión) con el fin de incorporarlas al cálculo de la amortización

4) Calculados gastos y ahorros, la financiación de la obra se realiza mediante un crédito a solicitar por la propiedad ante una entidad bancaria. Dicho crédito se devolverá posteriormente, durante el período de amortización, con los ahorros que se obtienen de la reducción del consumo energético

5) Obtenidos los correspondientes permisos, se llevan a cabo las obras programadas

6) Concluido el período de amortización y devuelto el crédito solicitado, la propiedad disfruta de la totalidad de los ahorros conseguidos con la inversión realizada durante el resto de su vida útil

Los propietarios que deciden rehabilitar energéticamente su inmueble saben de antemano las condiciones de la inversión que van realizar (gastos, ahorros, condiciones de financiación, período de amortización, contrataciones, etc) y pueden llevarla a cabo con total garantía. Habitualmente, los importes de devolución de la financiación obtenida se hacen coincidir con los de ahorro económico conseguido, de tal manera que la propiedad tenga gastos mensuales incluso inferiores a los habituales correspondientes a un edificio mal aislado o con sistemas obsoletos de instalaciones. Se logra de esta manera que no haya que anticipar dinero, salvo una cantidad de alrededor de la décima parte de la totalidad de la obra correspondiente al pago de los estudios, proyectos y licencias iniciales

Los ahorros y plazos de amortización suelen ser aún más ventajosos en edificios de viviendas con sistemas de calefacción y producción de agua caliente comunitarios o en edificios dependientes de instituciones públicas o empresas privadas (hoteles, hospitales, oficinas, polideportivos, locales comerciales, etc), al ser necesario, normalmente, intervenir tanto en su envolvente como en sus instalaciones.

Conjunto polideportivo Dehesa de Navalcarbón, Las Rozas, Madrid

Romero Robledo, 18, Madrid. Evaluación de fachada mediante la comprobación de su temperatura con imagen térmica. Las mayores pérdidas coinciden con la posición de los radiadores interiores, bajo las ventanas.

Cálculo del comportamiento térmico del inmueble y sus instalaciones, con porcentajes de ahorro tras la inversión

Ortega y Gasset, 26 cv Núñez de Balboa, 73, Madrid

Hotel ***** Eurostars Suites Mirasierra, Madrid

Casa Consistorial del Ayuntamiento de Las Rozas, Madrid